Tere Mollà i Castells

Porque a veces los silencios sí que se pueden escribir.

A veces el corazón necesita hablar y cuando el corazón encuentra las palabras justas para hablar y las palabras descubren su sentido, sencillamente se produce magia.

Son silencios muy sonoros, y a veces esos silencios sonoros buscan las palabras justas para poder tomar forma.